Un grillo en el habitáculo es un crujido seco que nace donde dos piezas del interior se tocan sin separador. No afecta a la seguridad ni acerca ninguna avería, pero desgasta: el sonido está ahí en cada junta del asfalto, y encontrar su origen de oído es casi imposible, porque un panel de plástico refleja y reparte el crujido por todo el habitáculo. La buena noticia es que los grillos se pueden cazar de forma sistemática, y en la mayoría de los casos la cuestión se resuelve en una hora sin desmontar medio coche.

De dónde salen los grillos

La carrocería de un coche no es rígida: al pasar baches se retuerce ligeramente, y las piezas fijadas dentro se desplazan unas respecto a otras. Mientras hay un separador de fábrica o una holgura entre ellas, el movimiento pasa en silencio. Con el tiempo el separador se aplasta, las grapas pierden agarre, el plástico se reseca, y aparece el contacto seco, donde una pieza desliza contra la otra con un crepitar característico.

De ahí los sitios típicos: la unión del salpicadero con los montantes del parabrisas, la zona de las salidas de aire, los paneles de las puertas, la bandeja trasera, las guías de los asientos, el cuadro de instrumentos, los embellecedores de los faldones. Una categoría aparte son los objetos fáciles de olvidar: unas gafas en un hueco, monedas en un posavasos, el gato bajo el piso del maletero, una silla infantil que no ha encajado del todo en su anclaje.

El método: cuatro pasos

  1. Quite los extras. Saque todo de la guantera, de los huecos, de los bolsillos de las puertas y del maletero. Si el grillo se ha ido, siga volviendo a meter las cosas de una en una.
  2. Compruebe a mano con el coche parado. Apriete con firmeza y retuerza cada panel por turnos con la palma: el salpicadero junto al parabrisas, los montantes, los paneles de las puertas, el techo junto a las asas. El mismo timbre de sonido bajo la mano significa que ha encontrado la zona.
  3. Lleve un ayudante. Un acompañante aprieta con la palma el panel sospechoso mientras el coche pasa por un tramo malo que usted conoce. Si el grillo para bajo la mano, el origen está justo ahí.
  4. Separe carrocería de habitáculo. Circule con una rueda por encima de un bordillo a poca velocidad: esa torsión en diagonal provoca los grillos del habitáculo mejor que ninguna otra cosa.

Si tras todas esas comprobaciones el sonido se mantiene con las puertas cerradas y no reacciona a la presión, la búsqueda debe salir fuera, debajo del coche. La distinción está desarrollada en crujido al balancear el coche, y el caso concreto de un golpeteo que parece venir de una puerta, en un golpeteo en la puerta al pasar baches; el catálogo de sonidos está en la página del síntoma golpeteo al pasar baches.

Qué cura qué

ZonaCausa típicaSolución
Salpicadero junto al parabrisasContacto seco de plástico contra cristalCinta de fieltro en la junta
Panel de puertaLas grapas se han aflojadoGrapas nuevas, cinta en el contacto
Cuadro de instrumentosHolgura en los enganchesBurlete alrededor del borde
Guías de los asientosRaíles secosGrasa
Bandeja traseraApoyos machacadosEspuma en los soportes
Cinturones, anclajes de asientoUna hebilla sin abrocharApretar y sujetar

El principio principal de la reparación: un grillo se cura separando, no apretando. Entre dos piezas que rozan hace falta un material blando: fieltro, tejido, espuma fina de célula cerrada. Apretar más una fijación a menudo se limita a mover el grillo a la junta de al lado.

Cómo se decide si se lleva al taller

No todos los talleres aceptan trabajos de grillos: se cobra por horas y no viene con garantía de éxito a la primera. El criterio para hacerlo uno mismo es sencillo. Si hay un solo grillo y sabe más o menos dónde vive, una búsqueda propia es casi siempre más barata y más rápida. Merece la pena ir a un taller cuando hay varios sonidos, o cuando la zona sospechosa exige sacar el salpicadero, que es un trabajo con su propio riesgo de traer traqueteos nuevos después.

Dos cosas conviene saber. Antes de pagar por un trabajo de habitáculo, haga que descarten la suspensión en el elevador: un golpeteo que viaja al habitáculo a través de la carrocería es una factura completamente distinta, y cómo separarlo está en traqueteo bajo el coche al pasar baches y en ¿se puede circular con la suspensión golpeando?. Y la estacionalidad es un tema propio: con frío el plástico se vuelve más rígido y empieza a crujir incluso donde en verano todo estaba callado, y un grillo que solo existe por debajo de cero pocas veces justifica desmontar nada.

Cazar un grillo es mucho más fácil cuando el sonido está grabado. Ponga a grabar la aplicación Pro-Stuk, pase por su tramo malo de siempre y pida a un acompañante que apriete los paneles por turnos: la grabación mostrará el momento en que el grillo se cortó. La aplicación le dirá además si el sonido es realmente del habitáculo o si la búsqueda corresponde a la suspensión.