El crujido en el momento en que la palanca entra en una marcha es un sonido desagradable y difícil de olvidar: un raspado metálico corto, como si algo patinara sobre unos dientes. Mecánicamente es exactamente lo que ocurre. Pero el origen varía, y cuál sea separa cambiar una pieza económica de abrir la caja de cambios. Aquí está qué es lo que cruje, cómo deducir la causa por el comportamiento del coche y cómo se decide la reparación.

Qué hace un sincronizador

Dentro de una caja de cambios manual los piñones están permanentemente engranados, y una marcha se mete mediante un manguito que bloquea el piñón elegido contra el eje. El problema es que en ese momento el eje y el piñón giran a velocidades distintas. El sincronizador —un anillo pequeño con una cara cónica— iguala sus velocidades en una fracción de segundo mediante rozamiento, y solo entonces engrana el manguito.

El anillo del sincronizador se gasta: el cono se desgasta, los dientes se redondean y ya no queda tiempo suficiente para igualar. El manguito engrana antes de que las velocidades hayan coincidido, y se oye el crujido. El marcador claro de un sincronizador gastado es el crujido en una marcha concreta, casi siempre la segunda, mientras el resto entran limpias. Y un detalle revelador: si se cambia despacio no hay crujido; si se cambia deprisa, sí.

Cuándo la caja de cambios no tiene la culpa

CausaCómo se manifiestaLa comprobación
Sincronizador gastadoCrujido en una marcha, normalmente la segundaMeterla despacio es silencioso
Embrague que arrastra (no desembraga)Crujen varias marchas, la primera cuesta con el coche paradoLa marcha entra mal con el coche quieto
Aire o fuga en el circuito hidráulicoPedal blando, que se hunde hasta el sueloNivel de líquido, estado de los latiguillos
Varillaje o cables de cambio gastadosLa palanca se mueve con demasiada libertadHolgura de la palanca en punto muerto
Aceite de caja bajoEl crujido empeora en fríoComprobar el nivel

Un embrague que arrastra es discutiblemente más habitual que unos sincronizadores gastados, y más barato si se coge a tiempo. La señal es sencilla: con el motor en marcha y el pedal a fondo, la primera entra con resistencia y con crujido aunque el coche esté parado. Eso significa que el eje primario no se está deteniendo.

Comprobarlo uno mismo

  1. La prueba de la primera con el coche parado. Motor en marcha, pedal a fondo, espere dos segundos y meta primera. Un crujido con el coche quieto es una pregunta para el embrague, no para los sincronizadores.
  2. Meter la marcha despacio. Repita la marcha problemática en marcha, moviendo la palanca a la mitad de su velocidad habitual. Silencio cuando se hace despacio y crujido cuando se hace deprisa es desgaste clásico de sincronizador.
  3. La prueba en frío. Compruebe si el crujido está con la caja fría y si se va tras 10–15 minutos de marcha. Una diferencia apunta al aceite: espesado, o de la viscosidad equivocada.
  4. El pedal. Fíjese en si el recorrido del pedal ha cambiado y en si han aparecido sonidos nuevos al pisarlo. La guía general de ruidos al acelerar está en la página del síntoma golpeteo al acelerar.

Cómo se decide la reparación

El orden de los pasos sigue al coste. Un cambio de aceite de caja es el primer movimiento cuando el crujido empeora en frío: es barato, y la especificación importa más que la marca, porque muchas cajas necesitan un aceite con un paquete de modificadores de fricción diseñado para sus sincronizadores, y un aceite de engranajes genérico empeora los cambios en lugar de mejorarlos.

Si resulta que el embrague arrastra, la causa puede ser tan sencilla como aire en el circuito hidráulico o un bombín emisor gastado, las dos cosas mucho más baratas que el embrague en sí, y que conviene descartar antes de que nadie presupueste un kit.

Si de verdad son los sincronizadores, el hecho decisivo es que hay que sacar la caja de cambios. Eso significa que el kit de embrague se sustituye al mismo tiempo, junto con el retén trasero del cigüeñal y el aceite de la caja: la mano de obra ya está pagada, y hacerlo por separado más adelante significa pagarla dos veces. Conviene además preguntar por el estado general del conjunto: un zumbido que aparece junto con el crujido es otro síntoma de la misma caja, y hasta dónde deja circular se explica en ¿se puede circular con la caja de cambios zumbando?.

Se puede circular con un crujido, pero cada cambio fallido gasta un poco más el anillo, y un día la marcha se negará a entrar del todo. Si cruje una sola marcha, planifique la reparación con calma. Si el crujido se ha extendido a varias marchas y cambiar se ha vuelto duro, haga que revisen el coche en unos días.

Si quiere saber qué es lo que cruje antes de la visita, grabe el sonido dos veces con la aplicación Pro-Stuk: metiendo primera con el coche parado y metiendo la marcha problemática en marcha. La aplicación compara las grabaciones con sus respuestas y muestra las causas probables con porcentajes.