Un taqué hidráulico es un pequeño cilindro con émbolo dentro de la distribución que recoge la holgura térmica de forma automática y le ahorra al propietario tener que reglar válvulas. Funciona con el aceite del motor: la presión mantiene el émbolo fuera y la holgura se queda en cero. En cuanto no hay aceite suficiente o los conductos se obstruyen, aparece la holgura, y el motor empieza a tabletear. Aquí está cómo comprobar los taqués uno mismo y cuándo el sonido pide actuar.

La prueba en frío y en caliente

La prueba se basa en comparar dos estados. Primero arranque el motor tras una noche parado y cronometre cuánto dura el tableteo. Después caliente el motor hasta temperatura de servicio y vuelva a escuchar.

  • Tabletea 10–60 segundos y para. El cuadro típico: los taqués se están llenando de aceite y se callan. Normalmente no es una avería, pero sí motivo para revisar el nivel y la antigüedad del aceite.
  • Tabletea varios minutos. El aceite es demasiado espeso, está agotado o no hay suficiente. A menudo se cura con un cambio a aceite fresco de la viscosidad correcta.
  • Tabletea constantemente con el motor caliente. Uno o varios taqués no mantienen presión: un émbolo que se pega, desgaste, un conducto obstruido.
  • El tableteo solo aparece con carga o a vueltas altas. Lo probable es que la presión de aceite esté cayendo, y ahí importan más la bomba y la aspiración que los propios taqués.

Un detalle útil: el ruido de la distribución viene de arriba, de debajo de la tapa de balancines, y su frecuencia es la mitad de las vueltas del cigüeñal. Eso es difícil de juzgar solo de oído, pero queda bastante claro con un estetoscopio apoyado en la tapa, según las variantes de un estetoscopio de mecánico hecho por uno mismo.

Qué tabletea de forma parecida

OrigenRasgo distintivo
Taqués hidráulicosTableteo desde arriba, más fuerte en frío, sigue al aceite
InyectoresChasquidos secos y uniformes, iguales en frío y en caliente
Holguras de válvulasGolpe uniforme, que no cambia con el calentamiento ni con el aceite
Cadena de distribuciónCastañeteo y roce desde el extremo del motor, no tableteo
Colector de escapeSoplido metálico desde abajo, peor con carga

La clave para distinguirlos es la reacción al calentamiento y a un cambio de aceite. Los inyectores y las holguras mecánicas de válvulas apenas siguen a la temperatura; los taqués la siguen directamente. Cómo separar los inyectores de las holguras está en ruido a diésel: ¿inyectores o holguras de válvulas?, la cadena en comprobar de oído la tensión de la cadena y el colector en señales de una junta de colector de escape quemada. El conjunto completo de sonidos de esta familia está en la página del síntoma tableteo del motor y en tableteo del motor a ralentí.

Por dónde empezar

Primero el aceite. Compruebe el nivel con el motor frío y mire su estado: un aceite negro, espeso y con olor a quemado produce casi siempre ruido de taqués. Busque la viscosidad recomendada para su motor y compárela con la que lleva: un aceite demasiado espeso en invierno no llega a tiempo a los émbolos. Si el tableteo solo existe en los primeros segundos tras un parón, compárelo antes con golpeteo en el motor solo en frío; si es un fondo constante y estable, con tableteo del motor: ¿peligroso o no?.

Después, la presión de aceite. Algunos coches llevan un sensor, pero el cuadro exacto lo da un manómetro mecánico montado en su lugar en un taller. Una presión baja explica de golpe el tableteo y otros ruidos, y su cura no tiene nada que ver con sustituir taqués.

Solo como tercer paso entra en la conversación el desmontaje. Antes de eso conviene descartar sonidos de otro sitio: la vibración y los golpes sordos con carga pueden venir de los soportes de motor y no de las válvulas, y se comprueban con el método de comprobar los soportes de motor con carga.

Cómo se decide la reparación

Empezar por el aceite es sensato no por tacañería, sino porque es la causa más habitual. Si el tableteo desaparece tras un aceite fresco de la viscosidad correcta, la cuestión se cierra barata. Si se mantiene y se vuelve permanente con el motor caliente, viene el desmontaje. Lo que pasa si se deja está en qué pasa si se sigue circulando con los taqués hidráulicos ruidosos.

Dos cosas pertenecen a esa conversación. Se sustituye el juego entero de taqués y no el ruidoso: comparten edad y kilometraje, y hacerlos por separado significa pagar dos veces el mismo desmontaje. Y las levas del árbol se inspeccionan con el motor abierto: un taqué que lleva meses tableteando deja marcas en la leva, y enterarse después es el camino caro.

Para no tener que adivinar si de verdad ha quedado más silencioso, grabe el arranque en frío con la aplicación Pro-Stuk antes del cambio de aceite y después. La aplicación desglosa el sonido, lo compara con sus respuestas y muestra las causas probables con porcentajes, y dos grabaciones una al lado de la otra responden con honradez a si la reparación ayudó.