«Ha empezado a sonar como un diésel» es una de las descripciones más habituales con las que llegan los propietarios de coches de gasolina. Lo que suelen querer decir es un ruido duro y castañeteante a ralentí, evidente con el capó levantado y audible dentro del coche con una ventanilla bajada. Hay varios orígenes posibles, pero dos van muy por delante: los inyectores de inyección directa, que chasquean por su propia naturaleza, y las holguras de válvulas, que se abren con el kilometraje. La diferencia importa: lo primero suele ser normal, lo segundo es un trabajo programado que desgasta el motor más deprisa cuanto más se aplaza.

Inyectores: un tableteo rápido desde arriba y desde delante

Los motores de inyección directa meten el combustible directamente en el cilindro a presiones de cientos de atmósferas. La válvula del inyector abre y cierra con un chasquido metálico seco, y todos juntos producen el castañeteo característico, más perceptible con el motor caliente a ralentí.

Señales de que lo que se oye son los inyectores:

  • el sonido viene del raíl de inyección, hacia la parte delantera o la parte alta de la culata;
  • es uniforme, como una máquina de coser, y no sigue a la temperatura;
  • apenas cambia al subir suavemente a 1.500–2.000 vueltas: solo se hace más rápido;
  • ha estado ahí desde el principio y no ha crecido.

La variante preocupante es un tableteo que se ha hecho más fuerte en los últimos meses, junto con un fallo de encendido o un código de avería en un cilindro concreto. Entonces se comprueban los inyectores en caudal y en estanqueidad.

Holguras de válvulas: un tableteo a la mitad de frecuencia

La distribución la mueve el árbol de levas, que gira a la mitad de vueltas que el cigüeñal. De ahí la pista que lo delata: el tableteo de las holguras va exactamente a la mitad de frecuencia que los impulsos de encendido y suena más espaciado que el castañeteo de los inyectores. Es más fuerte con el motor frío, viene de debajo de la tapa de balancines y se oye desde arriba.

SeñalInyectoresHolguras de válvulas
FrecuenciaCastañeteo rápidoLa mitad de veces, como un metrónomo
OrigenRaíl de inyecciónTapa de balancines
En fríoSin cambiosA menudo más fuerte
HistoriaHa estado siempreApareció y va creciendo
Reacción a un cambio de aceiteNingunaLa hay en motores con taqués
Compañía que llevaCódigos de cilindro, fallo de encendidoPérdida de potencia, ralentí irregular más adelante

Hay un tercer candidato que conviene recordar: la detonación. Suena como un golpe seco sobre una lata metálica, pero aparece con carga a pocas vueltas y va ligada al combustible y al avance de encendido, no al ralentí. Dónde queda la frontera entre lo que permite llegar al taller y lo que obliga a parar se explica en ¿se puede circular con un golpeteo en el motor?, y el retrato completo de este grupo de sonidos está en la página del síntoma tableteo del motor.

El orden de comprobación

Empiece grabando el sonido con el motor frío y con el motor caliente: la forma en que cambia separa las teorías por sí sola. Después escuche el motor con un estetoscopio o un destornillador largo: el punto de máximo ruido sobre la tapa de balancines y sobre el raíl de inyección es bastante distinto. Tercero, una máquina de diagnosis: los códigos de fallo de encendido o las correcciones de mezcla sugieren una dirección. Cuarto, medir las holguras con galgas, si el mecanismo es ajustable.

El mismo método —separar las teorías por las condiciones en las que aparece el ruido— funciona también para ruidos fuera del motor, y es exactamente el planteamiento de comprobar de oído la tensión de la cadena. Y si al ruido se le suman pérdida de potencia y un ralentí que baila, conviene descartar antes una válvula quemada, cuyas señales están en señales de una válvula quemada al oído.

Qué decide la reparación

Si resultan ser los inyectores, pocas veces hay una única respuesta: el trabajo depende del tipo de inyección y del motor concreto, y empieza por una comprobación y no por una sustitución, porque un inyector obstruido a menudo se limpia y uno que gotea no. Si son las holguras de válvulas, el factor decisivo es cómo se ajustan: los motores con tornillos de reglaje son un trabajo corto, mientras que los motores con pastillas calibradas obligan a medir cada holgura y a pedir las medidas correctas, y por eso el mismo trabajo difiere tanto entre dos coches de tamaño parecido.

Una cosa conviene acordar por adelantado en los dos casos: que se sustituya la junta de la tapa de balancines mientras la tapa está fuera. Es una pieza pequeña, y hacerlo más adelante significa pagar dos veces el mismo desmontaje.

El ruido a diésel es un caso en el que describir el sonido con palabras es casi imposible y grabarlo es fácil. Haga dos grabaciones con la aplicación Pro-Stuk: justo después de un arranque en frío y tras diez minutos de funcionamiento. La aplicación las examina por frecuencia y carácter y muestra las causas probables con porcentajes, para que llegue al taller con una teoría concreta.