Una válvula quemada es una zona consumida en la cara de asiento de la cabeza de la válvula, por la que el cilindro pierde su estanqueidad. A partir de ahí el motor no puede comprimir bien la mezcla en uno de los cilindros, y el coche adquiere un conjunto de síntomas muy visibles, desde un ralentí inestable hasta un petardeo característico en el escape. La sospecha se puede formar de oído con bastante seguridad, pero aun así hay que confirmarla con aparatos. Aquí están las dos cosas.
Cómo suena
La señal principal es un petardeo rítmico en el escape con una frecuencia ligada al régimen del motor. De la salida del escape sale un «puf-puf» apagado con un intervalo regular; se aprecia mejor al ralentí y, al dar un acelerón, la frecuencia sube con las vueltas. Si la quemada es una válvula de admisión, el petardeo se va a la admisión: una tos seca por la zona del filtro de aire o de la mariposa.
La segunda capa es un cambio en la forma de funcionar del motor. Aparecen fallos de encendido, el ralentí empieza a oscilar, se nota vibración en el volante y en el piso, y el coche pierde fuerza. Un detalle revelador: el síntoma es estable y no depende del calentamiento, a diferencia de muchos problemas de encendido.
La tercera es un silbido o siseo a bajas vueltas: el aire pasa a través de un asiento de válvula imperfecto. El catálogo de petardeos y estallidos en el escape con sus causas está en la página del síntoma petardeo en el escape.
Cómo distinguirlo de casos parecidos
| Causa | Carácter del sonido | Diferencia clave |
|---|---|---|
| Válvula quemada | Petardeo rítmico, fallos de encendido | Compresión baja en el cilindro, no se cura con bujías |
| Fallo de encendido | Petardeo parecido, tirones | Se desplaza al cambiar la bobina o la bujía |
| Junta del colector | Tableteo, silbido junto al motor | Más fuerte en frío, compresión normal |
| Mezcla rica | Estallidos en el escape al soltar gas | Humo negro, olor a combustible |
| Catalizador averiado | Traquetea, resta potencia | El sonido viene del cuerpo, no de la culata |
La confusión más habitual es con una junta del colector de escape quemada: su tableteo también es rítmico y también sigue a las vueltas. Los fallos de encendido combinados con golpeteo tienen su propio análisis aparte, igual que el picado metálico bajo carga.
Qué confirma la sospecha
El oído da la dirección; los aparatos, la prueba.
- Lectura de códigos. Un código de fallo de combustión en un cilindro concreto acota la búsqueda, aunque por sí solo no nombra la causa.
- Intercambiar la bujía y la bobina con un cilindro vecino. Si el problema se desplaza, la culpa es del encendido. Si se queda, es mecánico.
- Una medición de compresión. El cilindro afectado marca claramente menos que el resto.
- Una prueba de estanqueidad. Se mete aire en el cilindro: un siseo en el escape señala la válvula de escape; en la admisión, la de admisión; en el sistema de refrigeración, la junta de culata.
- Un endoscopio. Inspeccionar la cabeza de la válvula y la corona del pistón por el agujero de la bujía lo zanja sin desmontar nada.
Aparte: si el ruido extraño solo se oye en marcha y está ligado a la dirección, el motor no tiene nada que ver, y esos casos se tratan como desgaste de la junta homocinética exterior.
Cómo se decide la reparación
Lo deciden dos cosas, y ninguna de ellas es el ruido en sí.
La primera es la causa, porque determina si la historia se repite. Una válvula quemada suele nacer de unas holguras de válvulas incorrectas: la válvula deja de asentar del todo, pierde el contacto por el que evacúa calor y se va consumiendo poco a poco. El sobrecalentamiento, la detonación con combustible malo, unos inyectores defectuosos y circular con fallos de encendido de larga data lo ayudan a avanzar; el petardeo hacia la admisión es un aviso emparentado, que se analiza por separado. Después de reparar la culata es sensato comprobar qué llevó hasta ahí, o la válvula nueva seguirá el mismo camino.
La segunda es el alcance. Reparar la culata significa una válvula nueva y trabajo en el asiento, pero la pregunta que merece la pena hacer es qué mostró el endoscopio en el pistón y en el cilindro: el material quemado de la válvula puede rayar ambos, y ahí está la diferencia entre un trabajo de culata y un motor completo. Conviene pedir esa inspección antes de desmontar la culata, no después de encargar las piezas.
La diferencia entre esas dos respuestas es el precio de la demora. Circular con petardeo rítmico y fallos de encendido lleva directamente a un catalizador recalentado y a un cilindro dañado.
Si el petardeo es esporádico y no hay certeza de que sea rítmico, se puede grabar el ralentí y un acelerón corto con la aplicación Pro-Stuk. La aplicación valora la periodicidad del sonido y su relación con el régimen del motor, muestra las causas probables con porcentajes, y así se llega al taller con una hipótesis que solo hay que comprobar.