Un traqueteo bajo el piso que aparece al ganar velocidad y se apaga al frenar casi nunca viene de la suspensión. Viene de lo que va atornillado al piso: deflectores térmicos, el sistema de escape, el cubrecárter, los pasarruedas de plástico. Esas piezas no pesan nada al lado del coche, pero cada una tiene su frecuencia de resonancia, y cuando la vibración del firme y del motor cae sobre ella empieza abajo un concierto metálico. Aquí están los orígenes, las comprobaciones sencillas y qué pasa si lo deja.

De dónde sale un traqueteo a velocidad

  • Deflectores térmicos. Chapas finas entre el escape y el piso. Los puntos de soldadura se pudren con el tiempo, las abrazaderas de fábrica se aflojan y la chapa empieza a vibrar contra el tubo. Es, con diferencia, la causa más frecuente de traqueteo.
  • Gomas de suspensión del escape. Los aros de goma de los que cuelga el sistema. Unas gomas estiradas dejan que el tubo se desplace y toque la carrocería a determinados regímenes.
  • El flexible. El fuelle metálico corrugado entre el colector y el tubo. Cuando su trenza se rompe, traquetea y sisea, y el sonido crece con la carga.
  • El cubrecárter y los pasarruedas. Tornillos flojos y clips perdidos convierten una chapa o un plástico en una membrana vibrante: castañeteo en los baches y traqueteo fino a velocidad por el flujo de aire.
  • Un silenciador que se rompe por dentro. Los tabiques internos sueltos traquetean dentro de la caja, con un sonido metálico que parece rodar de un lado a otro.

La guía completa de golpes y castañeteos desde abajo, con todos sus parecidos, está en la página de síntoma traqueteo bajo el coche.

Velocidad, vueltas o baches: la pregunta clave

Para acortar la lista, responda a una pregunta: ¿a qué sigue exactamente el traqueteo?

El traqueteo sigue aCómo comprobarloOrigen probable
Las vueltas del motorSuba vueltas en punto muerto con el coche paradoDeflectores, flexible, silenciador
La velocidadA velocidad, pise el embrague o ponga punto muertoPasarruedas, cubrecárter, flujo de aire
Los bachesPase despacio por asfalto onduladoAnclajes, suspensión, escape tocando la carrocería
La carga al acelerarCompare una aceleración suave con velocidad constanteSoportes de motor, contacto del escape

Responder a esa pregunta ahorra dinero: acorta la búsqueda de «algo bajo el coche» a una pieza concreta antes incluso de llegar. Déle al mecánico las condiciones —velocidad, vueltas, marcha— y una inspección de una hora se convierte en una de diez minutos.

Si el traqueteo se reproduce en parado subiendo vueltas, el origen está sin duda en el escape o en sus deflectores, y ese es el caso más fácil de encontrar: encontrar un deflector térmico que vibra explica el método. Si además tintinea al ralentí, la búsqueda empieza por la parte delantera del sistema. Y si está ligado al momento de acelerar y desaparece a velocidad constante, la mecánica es otra: con el par aplicado el motor se inclina y desplaza el escape.

Encontrar el origen sin elevador

La primera prueba es en parado. Con el motor caliente (cuidado: el escape quema) pida a alguien que suba las vueltas suavemente de 800 a 3.000 mientras usted escucha desde abajo, desde distintos lados. El traqueteo suele acotarse a medio metro de tubo.

La segunda prueba es la mano. Con el coche frío, golpee a lo largo del silenciador con el puño: un sistema sano responde con un sonido sordo, un deflector suelto con un tintineo metálico, y un silenciador roto por dentro con un castañeteo dentro de la caja.

La tercera prueba son los anclajes. Zarandee el cubrecárter, revise los clips de los pasarruedas, mire las gomas de suspensión del escape: las grietas y los aros estirados se ven a simple vista. Aproveche para comprobar si el tubo cuelga más cerca de la carrocería por un lado. El caso de los golpes en los baches se trata aparte en castañeteo metálico bajo el coche en los baches.

Un matiz importante: una vibración a velocidad acompañada de un volante que tiembla es otra historia, normalmente equilibrado de ruedas o tren rodante, no deflectores. Y si el traqueteo llega junto con golpes en los baches y holgura en la dirección, la suspensión merece una revisión aparte.

A qué lleva ignorarlo

Un deflector que traquetea es por sí solo una cuestión de confort, y hay quien conduce años así. Pero cada causa de la lista tiene continuación:

  • un deflector flojo acaba desprendiéndose; sin él, el calor del tubo llega al piso, a los cables y a las líneas, y sobre hierba seca eso pasa a ser una cuestión de incendio;
  • un flexible roto se rompe más: la fuga de escape crece, el coche se vuelve más ruidoso y los gases suben hacia el vano motor y la ventilación del habitáculo, como se describe en el escape suena más fuerte: las causas;
  • un tubo descolgado sobre gomas estiradas se desgasta a sí mismo y a lo que golpea: en lugar de unas gomas de céntimos, acaba pagando soldadura;
  • un cubrecárter flojo va perdiendo tornillos uno a uno, y una chapa que se suelta a velocidad es peligrosa tanto para su coche como para quien venga detrás.

Así que la estrategia sensata es encontrar el origen en la próxima oportunidad cómoda, aunque el ruido todavía no le moleste.

Cómo se decide la reparación

La mayoría de los traqueteos se cierran con la línea más barata de la lista: un deflector apretado o abrazado, una goma cambiada, media hora en el elevador. Las preguntas que merecen la pena son sobre el propio escape. Si se ha roto un flexible, pregunte si se sustituye como pieza suelta o junto con el tubo delantero: en muchos coches va soldado, y la elección afecta a lo que dura la reparación. Si el silenciador se ha roto por dentro, pregunte si se suelda el sistema o se cambia la caja: soldar es más barato, pero la corrosión que lo provocó no suele ser local.

Si aun así no encuentra el origen, grabe el traqueteo en la aplicación Pro-Stuk exactamente a la velocidad a la que aparece: la aplicación cruza la grabación con sus respuestas sobre las condiciones y muestra las causas probables con un nivel de urgencia. Con esa teoría en la mano, la búsqueda en el taller lleva minutos y no una hora.