Un chirrido metálico fino que aparece al rodar y desaparece en cuanto se pisa el freno alarma a muchos conductores: el sonido es desagradable y claramente metálico. En realidad es el aviso más amable que sabe dar un sistema de frenos: ha entrado en juego el testigo acústico de desgaste de las pastillas de freno. Avisa con antelación, mientras el disco sigue intacto y la sustitución todavía es un trabajo corriente.

Cómo funciona el testigo

En la placa de acero de la pastilla va remachada una lámina elástica doblada. Mientras queda material de fricción suficiente, la lámina no llega al disco y no suena. A medida que la pastilla adelgaza, el borde de la lámina empieza a rozar el disco en rotación. Metal contra metal a velocidad no produce un rechinar, sino un chirrido de frecuencia alta, parecido al de una uña sobre el cristal, solo que más fuerte y más constante.

El punto de contacto está elegido para dejar margen al conductor: la lámina suele alcanzar el disco cuando quedan unos 2–3 mm de material de fricción. Todavía no es una urgencia, pero sí una invitación directa a pedir cita.

La segunda variante es el sensor eléctrico: un hilo conductor alojado en el cuerpo de la pastilla se desgasta contra el disco, corta el circuito y enciende un aviso en el cuadro. Ese sistema no chirría en absoluto, así que la ausencia de sonido por sí sola no demuestra nada.

Cómo distinguirlo de otros chirridos

SonidoCuándo se oyeQué es
Chirrido agudo y uniformeAl rodar, se calla al frenarTestigo de desgaste
Chirrido al frenar suaveSolo al frenar, a menudo por la mañana y con humedadPelícula en los discos, polvo, compuesto de la pastilla
Rechinar y gruñidoAl frenar, se nota en el pedalPastillas gastadas hasta el metal
Chirrido bajo el capóSigue las revoluciones del motor, más fuerte en fríoCorrea de accesorios
Chirrido constante de una ruedaIgnora el pedal, ese disco se calientaPinza de freno agarrotada

Lo que más separa unos casos de otros es cómo reacciona el sonido al pedal. El testigo chirría al rodar y se calla al frenar; la mayoría de los demás chirridos de freno hacen exactamente lo contrario. Si al sonido le da igual que el coche ruede o esté parado con el motor en marcha, hay que mirar los accesorios y no los frenos. El cuadro completo del chirrido de frenos está en la página del síntoma frenos que chirrían.

Qué comprobar antes de sustituir

La inspección lleva poco tiempo y ahorra dinero. A través de los radios de la llanta se suele ver el espesor del material de fricción: si solo queda una franja fina, algo más gruesa que la placa de acero, la cuestión está resuelta. Ya que se está mirando, conviene fijarse en tres cosas más.

Primero, si el desgaste es uniforme: si la pastilla interior está bastante más gastada que la exterior, la pinza de freno no trabaja bien y con pastillas nuevas no se acaba el asunto. Segundo, el estado del disco: un resalte en el borde y surcos profundos significan que las pastillas nuevas no asentarán bien. Tercero, el otro eje: las pastillas traseras suelen durar más, pero revisarlas en la misma visita es lo lógico.

Las pastillas se cambian por juego completo de eje aunque chirríe una sola rueda: espesores distintos a izquierda y derecha provocan que el coche tire al frenar.

Cómo se decide la reparación

Dos preguntas definen el alcance. Si los discos de freno se quedan: llevan grabado un espesor mínimo, y un disco por debajo de esa cifra se sustituye en lugar de reutilizarse, por buenas que sean las pastillas. Y si la pinza necesita mantenimiento: si el desgaste era irregular, limpiar y engrasar los pasadores guía entra en la misma visita, porque de lo contrario las pastillas nuevas se gastarán igual en unos meses.

Algo que los talleres no siempre mencionan: las pastillas y los discos nuevos necesitan asentarse. Durante los primeros doscientos o trescientos kilómetros conviene evitar frenadas de emergencia y descensos largos con el pie apoyado en el pedal, para que el material de fricción asiente de forma pareja.

Si el sonido ha aparecido y no está claro si es el testigo o alguna otra cosa, grábelo en la aplicación Pro-Stuk: primero rodando en punto muerto y después con una frenada suave. La aplicación compara las grabaciones con sus respuestas y muestra las causas probables con porcentajes.