Un salpicadero que traquetea rara vez significa una avería, pero estropea de forma fiable la sensación que da el coche: silencio sobre asfalto liso y, en la primera junta de hormigón, un crujido fino en algún punto del tablero. Lo irritante es lo escurridizo que parece: para el coche, apriete el plástico con la mano y ya no está. Aquí está de dónde viene el traqueteo, cómo encontrar el punto de contacto en un solo trayecto y cuándo el culpable no es el salpicadero.
Por qué el plástico se pone a zumbar
Un salpicadero no es una pieza, sino una docena de embellecedores, conductos de aire y soportes montados con clips y tornillos. Entre ellos hay holguras previstas de fábrica: el plástico dilata con el calor y se contrae con el frío, y sin esas holguras simplemente se pandearía. Mientras las juntas están sujetas con burletes y fieltros, las piezas se mueven unas contra otras en silencio.
Con el tiempo el fieltro se desgasta, los clips pierden agarre y el propio plástico se deforma ligeramente tras años de vaivenes térmicos. Aparece un juego libre de fracciones de milímetro, y a la frecuencia de vibración adecuada dos piezas empiezan a golpearse cientos de veces por segundo. De ahí el patrón característico: el traqueteo no sale en cualquier bache, sino en un firme concreto o a un régimen concreto, donde la resonancia coincide.
Encontrar el punto de contacto
La búsqueda se apoya en un solo truco: cargar con la mano la zona sospechosa mientras se circula. Si el sonido desaparece, ha encontrado la fuente.
- Fije las condiciones. Asfalto fino tipo tabla de lavar, una junta de dilatación grande, el ralentí en un semáforo: cada variante apunta a una frecuencia distinta y estrecha el campo.
- Lleve un acompañante. Es incómodo e inseguro que el conductor vaya palpando el tablero en marcha; un acompañante puede presionar cada panel con calma, uno por uno.
- Presione por sectores. La unión entre el parabrisas y la parte alta del tablero, las salidas de aire laterales, la tapa de la guantera, el marco de la radio, los montantes junto a las puertas.
- Revise el contenido. Monedas en un hueco, gafas sobre el tablero, una cámara con ventosa y su cable producen hasta la mitad de todos los traqueteos de interior.
El mismo método sirve para los ruidos de las puertas y de los paneles, un procedimiento descrito paso a paso en encontrar traqueteos y crujidos en el habitáculo.
Dónde suele estar el origen
| Lugar | Cómo se manifiesta | Qué lo soluciona |
|---|---|---|
| Tablero contra el parabrisas | Crujido seco en baches pequeños | Un calce de fieltro o cinta antirruido |
| Tapa de la guantera | Golpe sordo en juntas grandes | Apretar bisagras, burlete en el borde |
| Salidas de aire | Zumbido fino al ralentí | Fijar las lamas, apretar la carcasa |
| Marco de la radio | El ruido sigue a los graves de los altavoces | Burlete alrededor del marco |
| Cuadro de instrumentos | Traqueteo mientras calienta, luego silencio | Apretar los anclajes con el cuadro fuera |
| Cableado tras el tablero | Golpes aleatorios, sin relación con el firme | Bridas, fijar el mazo a la carrocería |
El remedio universal es el material antirruido: fieltro autoadhesivo fino pegado dentro de la holgura. No elimina el juego libre, pero hace blando el contacto, y el impacto se convierte en un roce silencioso.
Cuándo no es el salpicadero
A veces el plástico solo es el resonador y la causa está más abajo. Si el traqueteo aparece estrictamente a ciertas vueltas y no sigue al firme, revise los soportes de motor: un soporte gastado transmite vibración a la carrocería, y el salpicadero es lo primero que responde; sus síntomas están en síntomas de soportes de motor rotos. Si el ruido viene de abajo y aparece en los baches, el tren rodante es el sospechoso más probable. Para distinguir un traqueteo de habitáculo de uno de los bajos, compare su caso con la descripción de la página de síntoma golpeteo al pasar baches; y si suena más bien en la zona de una puerta, mire golpeteo de las puertas en los baches.
Hay un grupo aparte de sonidos que solo parecen venir del habitáculo. El zumbido de la caja de cambios y el de la bomba de agua atraviesan el mamparo con facilidad y se perciben como ruido «de algún sitio bajo el tablero»; el asunto se trata en ¿se puede circular con la caja de cambios zumbando? y en ¿se puede circular con la bomba de agua zumbando?. Y si el crujido llega solo con las heladas, la explicación suele estar en crujidos del habitáculo en invierno.
Una nota práctica antes de encargar cualquier trabajo: los ruidos de interior se facturan por tiempo, no por pieza, y la búsqueda es la mitad cara. Llegar con una descripción exacta de las condiciones —qué firme, qué velocidad, si depende de la temperatura— es lo que acorta esa búsqueda. Si ya ha encontrado el panel que silencia el ruido al presionarlo, dígalo lo primero.
Si no consigue averiguar si traquetea el tablero o algo detrás de él, grabe el sonido en la aplicación Pro-Stuk desde dentro del habitáculo, al ralentí y en marcha. La aplicación cruza la grabación con unas pocas respuestas y muestra los orígenes probables con porcentajes, para que nadie tenga que desmontar el salpicadero a ciegas.