Un zumbido bajo el capó que sube de tono con las vueltas del motor y que ignora la velocidad del coche es casi siempre uno de los accesorios. En un Chevrolet Cruze el alternador es el primer sospechoso que la gente nombra, y a menudo con razón: sus rodamientos de eje trabajan sin parar, y en motores con polea desacopladora hay encima un elemento de desgaste más. Pero aquí hay varias teorías, y conviene comprobarlas por orden.

Qué separa este zumbido de los demás

La señal clave es que va ligado a las vueltas del motor y no a la velocidad. Párese y suba a 2.000 vueltas: si el sonido sube con ellas, el tren rodante y los neumáticos quedan fuera del cuadro. La segunda señal es que viene del vano motor y se oye con claridad con el capó abierto.

La tercera es el carácter. Un rodamiento suele dar un aullido o un zumbido uniforme. El chirrido pertenece a la propia correa más que a lo que ella mueve. El rechinar y el retumbar significan que el rodamiento ya se está rompiendo. Toda la familia de estos sonidos está tratada en la página del síntoma chirrido de la correa.

Qué más gira con esa correa

ConjuntoCómo se manifiestaCómo se comprueba
AlternadorAullido uniforme, sube con las vueltasEscuchar con estetoscopio, mirar holgura de la polea
Polea desacopladora del alternadorCastañeteo al levantar el pie, tirones en la correaSe comprueba a mano con la correa fuera
Polea tensora, tensorZumbido con un filo metálicoGirarla a mano sin la correa
Bomba de aguaAullido más rastros de refrigeranteInspeccionar la zona en busca de fugas
Compresor del aire acondicionadoEl sonido cambia con la climatizaciónConectar y desconectar el aire acondicionado
La propia correaChirrido, sobre todo en frío y con humedadBuscar grietas, comprobar la tensión

La prueba más informativa es quitar la correa y hacer funcionar el motor brevemente. Si el zumbido desaparece, el origen está entre los conjuntos de arriba, y luego cada uno se comprueba girándolo a mano: un rodamiento se delata con aspereza y holgura. Si el zumbido se mantiene, la causa está dentro del motor y esa es otra conversación. Hacer funcionar el motor sin correa solo es aceptable durante poco tiempo y no en todos los coches: consúltelo antes con un mecánico, porque la bomba de agua suele pararse junto con la correa.

Por qué se gastan los rodamientos del alternador

Hay varios motivos y se suman. Una correa demasiado tensada mete carga radial extra en el rodamiento, el error clásico después de un cambio hecho en casa. Una polea desacopladora gastada hace que el alternador trabaje a tirones. El polvo y el agua de la carretera entran en la carcasa por las aberturas de ventilación. Y por último la edad simplemente hace su parte: cien mil kilómetros de rotación continua a alta velocidad son desgaste honrado.

Cómo se decide la reparación

La primera bifurcación es reconstruir o sustituir. En muchos alternadores unos rodamientos nuevos son una opción legítima y mucho más barata; la decisión se toma con el conjunto abierto, cuando se pueden valorar los bobinados, el regulador y las escobillas. La segunda bifurcación es la polea desacopladora: es una pieza de desgaste por derecho propio, produce un ruido muy parecido y a menudo se puede sustituir sola, sin tocar el alternador siquiera, algo que conviene preguntar de forma explícita.

Una regla práctica: si la correa y las poleas ya llevan cien mil kilómetros, cámbielas junto con el trabajo del alternador. El acceso es el mismo, y una segunda visita por el mismo motivo dentro de medio año cuesta más de lo que cuestan ahora las piezas.

Para no ir comprobando todo al azar, grabe el sonido con la aplicación Pro-Stuk junto al capó abierto: primero a ralentí y después subiendo de vueltas con suavidad. La aplicación compara las grabaciones con sus respuestas a unas cuantas preguntas y muestra las causas probables con porcentajes, de modo que queda claro por qué conjunto empezar.