La junta homocinética exterior la conoce todo el mundo: empieza a crujir al girar y se cambia. La interior, en el mismo palier, es mucho menos conocida, aunque se rompe con la misma frecuencia. El problema es que suena completamente distinto y por eso se lleva de forma habitual el diagnóstico de otro: sus síntomas se le achacan a la suspensión, a los soportes de motor o a unas ruedas mal equilibradas. Así se comporta en realidad.

Dónde va montada y por qué suena distinto

Un palier delantero tiene dos juntas. La exterior, en el buje, trabaja con ángulos grandes: su cometido es mover una rueda que sigue a la dirección. La interior, junto a la caja de cambios, apenas trabaja con ángulo, pero compensa el recorrido de la suspensión y el cambio de longitud del eje cuando la suspensión comprime y extiende; en construcción suele ser un trípode, tres rodillos sobre muñones que deslizan por las pistas del cuerpo.

De ahí la diferencia de síntomas. La junta exterior la carga la dirección, así que traquetea en una maniobra. La interior la cargan la tracción y el recorrido de la suspensión, así que habla al acelerar y al pasar baches, mientras que el volante apenas le afecta.

Cómo suena el desgaste

SeñalCuándo aparece
Golpe sordo al arrancarEl primer gas después de una parada
Golpe acelerando sobre bachesBaches y ondulaciones con el coche tirando
Vibración en la carrocería y el pisoAcelerando y en cuesta, crece bajo carga
Chasquido al meter marcha atrásCambia el sentido de carga dentro de la junta
Crujidos al girarEsa es la junta exterior, no la interior
Golpe en baches sin dar gasMás probable la suspensión que el palier

Las dos últimas filas son las pistas falsas típicas. Si el golpe se oye sobre baches rodando sin tracción, lo más probable es que el palier no tenga nada que ver. El catálogo general de sonidos ligados a la tracción está en la página de síntoma golpeteo al acelerar, y el golpe al pisar y soltar gas, en golpe en la transmisión al dar y soltar gas.

Comprobarlo usted mismo

La inspección lleva unos minutos y no necesita elevador, aunque ayuda:

  1. El fuelle. Localice la junta interior junto a la caja de cambios e inspeccione la funda de goma. Una rotura, grietas, grasa sobre el subchasis y salpicaduras en la carrocería cercana son prácticamente un veredicto.
  2. La prueba de aceleración. En un tramo llano acelere de 20 a 60 km/h con gas normal y después levante el pie. Golpe y vibración solo con el coche tirando apuntan al palier.
  3. La prueba de la marcha atrás. Muévase despacio hacia atrás y luego hacia delante. Un chasquido único al cambiar el sentido significa juego en la junta o en las estrías; el escenario completo está en chasquido al dar marcha atrás.
  4. Juego a mano. Con la rueda en el aire, mueva el palier junto a la caja de cambios a lo largo y en cruz: un recorrido libre apreciable confirma el desgaste.

La velocidad con la que avanza el problema la decide casi por completo el fuelle: mientras está íntegro, la junta hace cientos de miles de kilómetros; cuando se rompe, la cuenta pasa a ser en semanas. Cuánto queda desde el primer chasquido se trata en cuánto dura una junta homocinética desde que empieza a chasquear.

Cómo se decide la reparación y qué urgencia tiene

La primera pregunta es junta o palier completo. En un coche de muchos kilómetros y con las estrías gastadas, el palier entero evita una segunda visita; en un eje sano, la junta suelta sale más barata. La decisión se toma con el palier desmontado.

La segunda es la grasa y las abrazaderas del fuelle: las juntas homocinéticas piden su grasa específica con molibdeno y abrazaderas correctamente engarzadas, y los dos son detalles pequeños que deciden si la reparación dura.

La tercera merece preguntarse sin rodeos: si han revisado el cuerpo de la junta interior buscando marcas en sus pistas, y no solo los rodillos. Un trípode montado dentro de un cuerpo rayado vuelve a vibrar en pocos meses.

En urgencia, la junta interior se porta mejor que la exterior: rara vez falla de golpe y más bien golpea y vibra durante mucho tiempo. Pero la vibración de un palier desgasta a sus vecinos —soportes de motor, rodamiento de la caja— y alargar la espera convierte una línea de la factura en tres. Cuando además empieza a chasquear, aplica lo que se explica en se puede circular con una junta homocinética que chasquea.

Si el golpe es tenue y no está claro si es el palier o la suspensión, grábelo con la aplicación Pro-Stuk dos veces: dando gas y rodando sin gas por el mismo tramo. La aplicación compara las grabaciones, tiene en cuenta sus respuestas sobre cuándo aparece exactamente el sonido y muestra las causas probables con porcentajes.