Un aullido es un sonido tonal cuyo tono sube con las vueltas. Se diferencia de un chirrido (más seco, ligado a que la correa patina) y de un zumbido (más grave y más constante). Al aparecer con la aceleración, un aullido dice que alguna pieza que gira lo está pasando mal con la carga. La tarea del diagnóstico es averiguar cuál: hay alrededor de una docena de candidatos, pero unas pruebas sencillas reducen la lista a uno o dos en pocos minutos.

La primera prueba: motor o transmisión

Antes de recorrer las piezas de debajo del capó conviene descartar la caja de cambios. Aparque en suelo llano, pise el freno y suba las vueltas con suavidad en punto muerto hasta 2.500–3.000.

Si el aullido se oye con el coche parado, el origen gira con el motor: los accesorios, la distribución o el interior del motor. Si el aullido solo aparece en marcha y cambia con la marcha metida o al levantar el pie, lo más probable es la caja de cambios, el grupo final o los rodamientos de la transmisión.

Esa prueba lleva un minuto pero ahorra horas: la mitad de los «motores que aúllan» resultan ser la transmisión. Un caso especial es un cambio continuo: un aullido uniforme al acelerar es en parte de serie en uno, pero un volumen que crece de un trayecto a otro es motivo para revisar el nivel y el estado del líquido de la caja. Si el aullido acompaña al coche también a velocidad constante, merece la pena estudiar la página del síntoma zumbido en marcha: trata los rodamientos de rueda y el grupo final, que los conductores también confunden a menudo con un aullido de motor.

Los accesorios: los sospechosos principales

Si el aullido se reproduce con el coche parado, empiece por las piezas que mueve la correa de accesorios.

El aullido de los accesorios tiene una progresión típica: al principio solo aparece con carga durante la aceleración, unas semanas después se oye a cualquier régimen alto, y luego constantemente. Cuanto antes se coja el sonido, más barata es la reparación: en la primera fase suele bastar con un rodamiento o una polea, en la última sufren también la correa y las piezas vecinas.

La bomba de agua y la distribución

Dos orígenes son más serios. La bomba de agua, la bomba del refrigerante: su rodamiento gastado aúlla con carga, y aparece refrigerante rezumando cerca de la polea. No lo alargue: una bomba de agua que se rompe lleva al sobrecalentamiento del motor, con los plazos que explica ¿se puede circular con la bomba de agua zumbando?; y cómo separarla del alternador está en zumbido bajo el capó: alternador o bomba de agua.

La cadena de distribución aúlla pocas veces, pero una cadena estirada con las guías gastadas da un sonido entre roce y aullido al acelerar, procedente de la parte delantera del motor. El detalle que la distingue es un roce metálico a ralentí que la acompaña; cómo escucharla está en comprobar de oído la tensión de la cadena. Si lo que se oye al acelerar no es un aullido sino una nota metálica que resuena, ese es otro síntoma: picado al acelerar, normalmente relacionado con la detonación.

Acotar el campo

Comportamiento del aullidoOrigen probable
Presente en parado, crece con luces y calefactoresRodamientos del alternador
Cambia al girar el volanteBomba de la dirección asistida
Aparece al conectar el aire acondicionadoCompresor del aire acondicionado
Independiente de dirección y carga, presente en paradoPolea, tensor o bomba de agua
Solo en marcha, depende de la marcha metidaCaja de cambios o transmisión
Aullido con roce metálico desde la parte delantera del motorCadena de distribución, guías

Cómo se hace el diagnóstico y qué decide la reparación

Un aullido se localiza con un estetoscopio, apoyando la sonda contra los alojamientos de los rodamientos con el motor en marcha. La segunda técnica es un funcionamiento breve con la correa de accesorios quitada: si el aullido se ha ido, la culpa es de los accesorios; si se mantiene, mire en la distribución o dentro del motor. Quitar uno mismo la correa solo es sensato si se entiende su recorrido: en muchos motores mueve la bomba de agua, y funcionar sin ella mucho rato no es aceptable.

Antes de la visita al taller ayuda preparar tres datos: a qué vueltas aparece el aullido, si reacciona a la dirección, al aire acondicionado y a la carga eléctrica, y si se oye con el coche parado. Esas respuestas recortan la búsqueda de una hora a diez minutos: el mecánico sabe de inmediato a qué piezas escuchar. Si el aullido solo surge con carga en marcha, el taller pondrá el coche en el elevador o pedirá dar una vuelta juntos.

Dos cosas conviene saber antes de aceptar piezas. Sea cual sea el rodamiento que se encuentre, la correa y las poleas tienen vidas útiles comparables, así que sustituirlas juntas no cuesta casi nada más en mano de obra, porque la correa ya está fuera. Y si la sospechosa es la bomba de agua y va dentro de la distribución, su sustitución se programa con el kit de distribución y no suelta, porque llegar hasta ella dos veces significa pagar dos veces la misma mano de obra.

Un aullido es cómodo para el diagnóstico acústico: tiene una tonalidad marcada y los algoritmos distinguen esos sonidos con más seguridad que muchos otros. Grabe el aullido al acelerar con la aplicación Pro-Stuk: compara la grabación y sus respuestas y muestra las causas probables con un nivel de urgencia para cada una.