Una entrada de aire falso en la admisión es una de las averías más infravaloradas: casi nunca rompe un motor, pero le estropea el carácter sin fallar. El motor empieza a vivir su propia vida al ralentí, duda con gas suave, arranca mal, gasta de más, y una lectura de diagnosis saca códigos que llevan en la dirección equivocada, por ejemplo hacia una sonda lambda que en realidad está sana. Aquí tiene de dónde sale ese aire de más, cómo se manifiesta y por qué se caza con humo y no a base de suposiciones.
De dónde sale el aire de más
El conducto de admisión, desde el filtro de aire hasta los cilindros, tiene que ser estanco. Todo lo que entra pasa por el caudalímetro o lo contabiliza un sensor de presión, y con esos datos la centralita calcula el combustible. Si entra aire por detrás del punto de medición, por una fisura, la electrónica no se entera: se inyecta menos combustible del que haría falta y la mezcla se va a pobre.
Los puntos de fuga típicos son los manguitos de ventilación del cárter agrietados, las juntas endurecidas del colector de admisión y del cuerpo de mariposa, los retenes de los inyectores, el tubo del servofreno, racores y tapones ciegos, y en motores turbo las uniones y abrazaderas del intercooler. La goma envejece por el calor y por el tiempo, y los tubos de plástico se vuelven quebradizos y se parten por sus codos.
Cómo se manifiesta
El conjunto clásico de señales es este:
- Ralentí oscilante. La aguja del cuentavueltas sube y baja 100–300 rpm sin que el conductor toque nada.
- Ralentí alto después de calentar: el motor se queda en 1.100–1.300 en lugar de las 750–850 habituales.
- Silbido o siseo bajo el capó que baja cuando se da gas: la depresión es máxima al ralentí, así que ahí es donde más se oye. Sonidos parecidos bajo el capó al arrancar se recogen en la página de síntoma chirrido al arrancar, y un siseo que se oye tras apagar el motor, en siseo bajo el capó después de apagar.
- Dudas con gas suave y agujeros al arrancar.
- Correcciones de combustible positivas en la máquina de diagnosis: la centralita está añadiendo combustible sin parar para compensar el aire no medido.
- Arranque en frío inestable, mientras que en caliente casi todo va normal.
El temblor al ralentí tiene también otras causas; el conjunto completo está en la página de síntoma vibración al ralentí, y los fallos de encendido con golpeteo, en el motor falla y golpetea.
Cómo se localizan las entradas de aire
| Método | Qué muestra | Limitaciones |
|---|---|---|
| Máquina de humo | El humo sale directamente por la fisura: el método más gráfico | Hace falta un taller con el equipo |
| Correcciones de combustible en diagnosis | Confirma la mezcla pobre y cómo varía con las vueltas | No da la ubicación exacta |
| Rociar con limpiador | Las vueltas cambian al mojar una unión que sopla | Riesgo de incendio, exige cuidado |
| Inspeccionar y apretar manguitos a mano | Encuentra grietas evidentes y abrazaderas corridas | Se le escapan las juntas ocultas |
| Comprobar en frío | La fisura está en su máximo, el sonido más claro | Hay que cazarlo antes de que caliente |
La máquina de humo sigue siendo la herramienta principal: se llena el conducto de un humo denso e inofensivo a ligera presión y delata una fuga donde no se oye nada. Los métodos caseros son legítimos como comprobación preliminar, pero rociar líquidos inflamables sobre un motor caliente es un asunto arriesgado y no conviene abusar.
Un consejo aparte: antes de cambiar sensores por un código de avería, descarte una entrada de aire. Mezcla pobre y lecturas «raras» de la sonda lambda son una pareja frecuente en la que el culpable no es el sensor, sino un manguito cuarteado.
Cómo se decide la reparación
El coste del arreglo varía enormemente: cambiar un manguito de ventilación del cárter partido son minutos de trabajo, mientras que una junta del colector de admisión exige desmontar la parte alta del motor. El orden sensato es localizar primero la fuga con precisión y solo después hablar del alcance del trabajo.
Dos cosas que conviene saber. La primera: en muchos motores modernos, las piezas de plástico de la admisión solo se suministran como colector completo, así que «cambiar la junta» puede convertirse en una pieza mucho más grande; pregunte antes de dar el visto bueno. La segunda: cuando una entrada de aire lleva tiempo, el cuerpo de mariposa y los conductos de control de ralentí suelen estar cargados de carbonilla, y limpiarlos a la vez es lo que hace que el ralentí deje de oscilar una vez curada la fuga.
Si se oye un siseo bajo el capó pero no consigue situarlo de oído, grabe el sonido con la aplicación Pro-Stuk al ralentí y después con las vueltas ligeramente subidas. La aplicación cruza la grabación con sus respuestas sobre cómo se comporta el ralentí y muestra las causas probables con porcentajes; con esa lista es más fácil pedir una prueba de humo en lugar de que le cambien sensores a ciegas. Los petardeos hacia la admisión, si se han sumado, se tratan en petardeo en la admisión: las causas.